JOGO DE BOTÃO

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terça-feira, 12 de fevereiro de 2013

Vivo en Argentina - Cine - Cracks de nácar - 25-01-13
Entrevista concedida por diretor e protagonista do filme Cracks de Nácar à TV pública Argentina

 
 
"Futbol de botones" (R.Berruti y A.Drimer) 
Trilha sonora: Tango Lungo
 
 
CRITICA- Cracks de nácar
 
Cracks de nácar (2011) es un documental sobre un inusual deporte: el fútbol de botones. Pero también es la posibilidad de ver a Rómulo Berruti y Alfredo Serra, reconocidos periodistas del medio, protagonizar una película y exponer sus carismáticas personalidades.El fútbol de botones es un deporte con varios practicantes. Lo que nadie se imagina es que entre sus aficionados se encuentran nada menos que el co-conductor de “Función Privada” Rómulo Berruti y el corresponsal de guerra Alfredo Serra. Dos personajes tanto en la pantalla como en su vida privada, donde el whisky y el hobby de botones son cosa seria.
Los directores Daniel Casabé y Edgardo Dieleke, encuentran un extraño tema, digno de una película, y a los personajes que la narren, dignos de una catarata de anécdotas propias de los cuentos asombrosos de Steven Spielberg. Con ese material, consiguen un documental ficcionalizado magnífico, creando un tono desopilante acorde a sus protagonistas.
La fusión entre documental y ficción se desprende del tema mismo del film: Dos tipos reales que consideran a sus botones craks de fútbol, incluso inventándoles biografías extraordinarias, no es más que la ficcionalización de una realidad. Justificado por una frase del poeta argentino Raúl González Tuñón, lo fantástico no deja de ser increíble pero necesario para el universo de estos periodistas que hacen del juego una utopía sumamente atractiva.
Además de contar con dos personajes de una oralidad encantadora, que bien pueden sostener el ritmo de un relato y hacerlo interesante, los directores contaron también con tres elementos fundamentales para convertir su idea en una muy buena propuesta: La música, compuesta casi en su totalidad originalmente para el film, las animaciones de las distintas secciones del relato, que le dan ritmo y frescura a lo narrado y un montaje preciso y dinámico que no permite caer nunca en la saturación.
Cracks de nácar sigue de esta manera la línea de documentales que coquetea con la ficción para darle ilusión al tema representado, promoviendo la gracia y el tono justo para descubrir, conocer y hacerse amigo de todo ese universo extraordinariamente real que plantea.

Fonte: http://www.escribiendocine.com/criticas/botones-whisky-y-periodismo



Daniel Casabé y Edgardo Dieleke: El maravilloso mundo del fútbol con botones


En una extraña suma de elementos, Cracks de nácar (2011) es una película docu-ficcional de humor que registra el magnético universo de anécdotas de Rómulo Berruti y Alfredo Serra -consagrados periodistas y amigos de toda la vida- y su particular afición por el fútbol de botones. En entrevista exclusiva para EscribiendoCine, los directores Daniel Casabé y Edgardo Dieleke cuentan el trasfondo de esta realización que, sin ir más lejos, también es el relato sobre su propia amistad.
¿Cómo nació la historia de Cracks de nácar? ¿Y cómo surgió el encuentro entre Rómulo Berruti y Alfredo Serra, hitos del periodismo, para protagonizarla?
Daniel Casabé: La historia de Cracks de nácar nació muchos años atrás. Yo vivía con mi madre (Mara Sala, quien aparece en la película) y con Alfredo Serra, mi padrastro. Rómulo Berruti, íntimo amigo de Alfredo, iba todos los sábados de cada mes (y lo sigue haciendo) a encontrarse con Alfredo para jugar al fútbol con botones. Y después de cada partido, se siguen juntando a tomar unos whiskies y a charlar de la vida, compartiendo anécdotas de periodismo, discutiendo películas y libros o simplemente repasando recetas de nuevos tragos. Con Edgardo Dieleke (un hermano para mi) quedamos cautivados por ese oculto y fantástico mundo que ellos mismos generan. Y sobre todo por sus relatos; son dos grandes narradores, que logran captar la atención de cualquier espectador que comparta una bebida con ellos. Y eso es justamente una de las sensaciones primarias que nos impulsó a realizar esta película: llevar este mundo y estos personajes, escondidos hasta ahora en un departamento, al espectador.
¿Cómo fue que Uds. conocieron este particular juego como es el fútbol de mesa?
Edgardo Dieleke: El juego estaba al alcance de Daniel primero, porque vivía donde se jugaba. Acá Daniel no lo dijo, pero él además jugaba, y mejor que Rómulo y Alfredo. Luego nosotros investigamos dónde más se juega, pero la verdad es que más que el fútbol en sí, nos interesaba qué es lo que construían Alfredo y Rómulo con el juego. Cuando vean la película van a darse cuenta de que más allá de un juego extraño, lo más increíble es el mundo que Alfredo y Rómulo construyen en torno al juego: inventan vidas a los botones, les ponen nombres e historias de vida, en fin, son personajes.
Cracks de nácar comparte elemento del documental, los periodistas aficionados por este deporte, que hacen a la vez de protagonistas, cuentan anécdotas de sus oficios e historias de su vida mientras sus miradas lanzan guiños cómplices a cámara, y también de la ficción, en ella aparecen conflictos, como la pérdida de una pieza con dotes magistrales, que aportan dinamismo y mucho humor a la historia. En este sentido, ¿cómo decidieron abordar el trabajo de guión?
D.C.: Nosotros conocíamos todos los relatos de Alfredo y Rómulo que aparecen en la película, por haberlos escuchado muchas veces en distintas oportunidades. A partir de ahí, el desafío era lograr que ellos se sintieran cómodos, al punto casi de ignorar la presencia de la cámara, para soltarse y volver a contar las anécdotas que nosotros les pedíamos. Y tratándose de una película que trabaja, entre otras cosas, sobre el engaño, la ficción fue una herramienta que nos sirvió para engañar tanto a Rómulo y a Alfredo, como al espectador. El mundo que ellos generan ya se encuentra en un juego entre lo documental y la ficción, y eso mismo queríamos llevarlo al relato. Por lo tanto, la estructura de la película contaba con una base de registro documental que necesitaba impulsarse con mecanismos de ficción que iban a generar otros momentos de registro documental. La desaparición de Bordenave (botón) es un ejemplo: Alfredo se desespera por la pérdida de su crack, justo antes del esperado desafío. Por supuesto, en una película de estas características, es inevitable que el guión se termine de trabajar en la etapa de montaje. El trabajo de montaje realizado junto a Andrés Pepe Estrada (gran montajista) fue la clave de la estructura narrativa y el complemento necesario de un guión de estas características.
Además del juego de mesa, Cracks de nácar también narra lo más íntimo en la vida y en la amistad compartida por estos protagonistas. ¿Fue algo que surgió a partir del atractivo “anecdotario” de los actores o todo se ajustó a un libreto previo al rodaje?
E.D. y D.C.: En realidad uno de los desafíos y quizás lo que más nos interesaba era ver cómo hacer para volcar en el cine una situación en principio anti-dramática por definición como una conversación de amigos. Lo que más queríamos era conseguir establecer un paralelo entre el modo que tienen ellos de contar historias personales o anécdotas con la manera en que se toman el juego. Si bien las anécdotas son ciertas, todas están cargadas de un gran manejo de la oralidad y de la exageración, como toda buena anécdota. Hay mucho de la ficción en el modo en que ellos cuentan esas anécdotas: hay suspenso, desvíos, puesta en escena. Del mismo modo, cuando hablan de su juego y de sus jugadores estrella, como Bordenave, lo que aparece allí es un espíritu lúdico que queríamos transmitir al espectador. En ese sentido, sabíamos algunas de las anécdotas y la clave era conseguir organizar el relato de la película de un modo que excediera lo meramente observacional, para captar la verdad de los personajes también a partir de ciertas licencias.
En la estructura general de la película, el humor es el tono fundamental de los diálogos y también en el uso de las imágenes, tal como sucede en la explicación sobre la mecánica del fútbol de botones donde hay una retoma irónica de los tutoriales, los manuales de uso hiper-explícitos o el estilo radiofónico del relator deportivo. ¿En qué otros estilos narrativos se inspiraron para encontrar un estilo propio en la realización de la película?
E.D.: Quisimos que la película alternara esos registros algo anticuados pero en tono paródico, para que el peso de las anécdotas no se volviera solemne. Por que si bien los personajes hacen una defensa de su juego, y en algún sentido una recuperación de otro modo de vida, con los estilos más paródicos como los relatos o las falsas anécdotas de los jugadores, intentamos quitar los elementos de solemnidad que podía tener el relato en su conjunto. En definitiva se trata de un juego, y de personajes que pueden reírse de ellos mismo, y nosotros queríamos también reírnos un poco de lo que estábamos haciendo. Hay que recordar además que es un juego muy lento, son noventa minutos de botones moviéndose en una mesa.
Uno de los elementos que decidimos plantear fue la idea de un desafío: estos amigos que juegan hace 50 años, finalmente tienen dos contrincantes, brasileños, que vienen a desafiarlos. El desafío entonces era una forma que nos permitía ficcionalizar un poco el documental, y hacer entrar otro estilo. En cuanto a otros géneros, las escenas que tienen lugar en el bar de la casa de Alfredo, donde está la cancha, es algo que decidimos filmar de un modo más observacional, con la menor cantidad de cortes posibles. De hecho, hay charlas bastante extensas, por lo que aquí confiamos en lo que tenían ellos para decir, más que en imponerle un género o un estilo extraño a la propia forma de esos relatos.
De alguna manera, este modo de explicación cuasi-fenomenológica de las prácticas humanas, algunas interpretadas como juegos infantiles o rituales caprichosos, me recordó a Balnearios (2002) de Mariano Llinás, en el uso del humor irónico. ¿En qué films pensaron al momento de realizar Cracks de nácar?
E.D.: Balnearios nos gustó mucho, y es cierto que hay algo del tono irónico que se puede relacionar con esa película. Yo diría que la diferencia radica en que acá intentamos no explicar la pasión, la idea, como decía era intentar establecer una continuidad entre el juego y las charlas de los amigos. Podría decirse que uno se define por el modo en que juega, a cualquier cosa, no solo al fútbol de botones. Después, en cuanto a qué films pensamos, la verdad es que no trabajamos con muchas referencias. Con Daniel compartimos el sentido del humor, supongo que es una de las principales razones por las que nos hicimos amigos y co-directores. Entonces, más que recuperar otros films intentamos llevar algunos elementos que a nosotros nos divierten. Sí te diría que en las partes de las anécdotas teníamos presentes algunas películas del brasileño Si bien él en general mantiene un diálogo en cámara con sus personajes, hay una afinidad en el aspecto de buscar la verdad y la humanidad de los personajes en los aspectos supuestamente más banales, como el juego o en el modo de construir la oralidad.

Fonte: http://www.escribiendocine.com/entrevistas/daniel-casabe-y-edgardo-dieleke-el-maravilloso-mundo-del-futbol-con-botones


Postagens de Enio Seibert- enioseibert@hotmail.com no novo blog brasileiro de futebol de botões www.botonismo.com.br

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